jueves, marzo 6

otra vez y de vuelta

No recuerdo haber sentido esto....
Y recordando que practicamente nadie lee esto, esta vez, creo que por primera vez, daré rienda suelta a mis dedos...

Embargados por la ansiedad y el deseo... ansiedad de miles de cosas y deseo de tantas menos, no deja de ser despreciable... cuando no busco mirar, leer ni descubrir, me encuentro con artistas recordándome que la belleza existe, que el vivir es de mil formas válido y de ninguna reprochable, y empiezo a desear y ansiar...

es lo mismo? deseando compañía en noches largas, frías y cansadas... ansiando un cuerpo, piel, sudor y músculos... trémulos, vivos, acariciables y acariciantes. Sigo preguntando, puerta tras puerta, ventana tras ventana... tocando timbres y gritando desde enrejados lejanos... dónde han dejado, hermanos e invitados, el abrazo nocturno, reponedor y justiciero. Protector y universal... El pecho casi materno, que a ratos es un utero y otras veces un fuerte brazo... que envuelve, que recibe y que, tarde o temprano debe entregar, debe soltar... debe dejar ir...
Porque la impermanencia es la base del perfume, el tono de la composición, el primer árbol plantado por la mujer-arbol africana.
Sé que no hay nadie escuchando solicitudes de devolución, o gritos y lamentos de reproche... pues no hay nadie responsable, ni nada que reprochar. En algún momento decidí ser solitario y lo logré. Y normalmente no tengo hace ruido.
Amo el silencio, y con respeto a quien llevó este título antes que yo, creo ser un aprendiz del silencio. Las pocas y particulares veces en que lo encuentro. Y me dejo abrazar por el.
Como el pecho-brazo-utero que me recibe ahora, en el futuro, luego de interminables horas de vida, de vivir, de trabajar, de ser y de olvidar.

No me pasa nada, no es un problema, no hay pena, no siento nada. Sólo suelto la rienda a mis dedos, y dejo que se deslicen por este teclado. Encontrándome con los artistas, recordando que lo soy de otro tipo, de otro nivel, de otro color, de otro aroma y de otro mundo. Que, de todas maneras, muy poca gente podría entender.
Mi tipo, mi nivel, mi color, mi aroma y mi mundo...

Podría hacer esto más seguido.
G!

1 comentario:

Anónimo dijo...

siguiendo la tendencia, uevamente te equivocas. yo al menos sigo leyendo te. he dejado de dejarte respueas [y preguntas] más seguido por variadas razones: primero que todo es que tú tb has dejado de hacerlo, luego porque no tengo cosas nuevas ni reponedoras que decir ante tus invariables dudas y reflexiones, y finalmente porque aunque en algún momento me sentí capaz de darte algún aporte, esa seguridad ha huido de mi.

independiente de lo anterior, creo haber leido este deseo antes, pero no rotulado como "miedo". ante esto nuynca habrá mas respuestas que las que ya tienes, pero más que respuesta, creo que podria darte un hombro, obviamente no para llorar, pero si para desahogarte con alguien que tye mire a los ojos y no con una pantalla de computador que claramente te vuelve mas solitario.

una vez lei en el lobo estepario una linea que me quedó pa siempre. "quien busca la soledad se ve condenado por ella". y esto aplicado a todo. luego la parafraseaban como "quien busca la libertad se ve condenado por la soledad". quizas es hora de dejar de buscar la soledad? probablemente no conmigo, quizas tienes mejores hombros, pero no por eso dejo de ofrecerte el mio

te quiero mucho Gonzo, un abrazo apretado como esos de verdad. DE VERDAD.

Pablito