Pequeño...
es odioso no tener palabras en el momento determinado para decirte lo que tengo para ti,
y sólo puedo poner mi mano sobre tu cabeza mientras lloras y maldices tu suerte...
Y encuentro sentido, razon y lógica a tu lamento...
Porque eres pequeño y ave...
y se te cortan las alas, y no puedo decirte que eso no importa.
No puedo decirte que sé que si te lanzas al vacío emprenderás vuelo de todas maneras...
que tienes esa magia joven y poderosa, capaz de cualquier cosa...
Porque tus súplicas empañan mi razon a través de la compasión...
Debo renunciar a tu cuidado, pajarito?
Es que te tengo un cariño inmenso y una compasión inmanejable...
y estoy aferrado a ti y a tus alas... y olvido
Olvido que al verte en tu cama, soy yo en mi cama
y que al verte llorando, soy yo quien llora
y quien tiene miedo soy yo...
Sé lo que debo hacer... se que debo dejar ir...
Y pido perdon porque, muchas veces, no estoy a la altura.
G! para un niño complicado.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
2 comentarios:
Insisto... Por esto (y muchas otras cosas) es que te quiero tanto.
Tanto...
cuánto sentimiento...
mis respetos
Publicar un comentario