viernes, agosto 24

Vuela

Pequeño...
es odioso no tener palabras en el momento determinado para decirte lo que tengo para ti,
y sólo puedo poner mi mano sobre tu cabeza mientras lloras y maldices tu suerte...
Y encuentro sentido, razon y lógica a tu lamento...

Porque eres pequeño y ave...
y se te cortan las alas, y no puedo decirte que eso no importa.
No puedo decirte que sé que si te lanzas al vacío emprenderás vuelo de todas maneras...
que tienes esa magia joven y poderosa, capaz de cualquier cosa...
Porque tus súplicas empañan mi razon a través de la compasión...

Debo renunciar a tu cuidado, pajarito?
Es que te tengo un cariño inmenso y una compasión inmanejable...
y estoy aferrado a ti y a tus alas... y olvido

Olvido que al verte en tu cama, soy yo en mi cama
y que al verte llorando, soy yo quien llora
y quien tiene miedo soy yo...

Sé lo que debo hacer... se que debo dejar ir...

Y pido perdon porque, muchas veces, no estoy a la altura.

G! para un niño complicado.

martes, agosto 21

manos

Yo creo que las 18 horas previas del turno fueron sólo en espera de este joven.
Que con sus 20 años, sus cicatricez, sus manos y sus heridas en el antebrazo entran en la sala de procedimiento, para sentarse en una camilla por la que han pasado cientos de heridas, cicatricez, caras y personas que no recuerdo, y probablemente no recordaré jamás.

Y sentado ahí recibe la pregunta que gatilla una historia de 20 años... partiendo por el final, el motivo de los cortes. Y no alcanza a terminar, despues de una hora de conversación mientras trabajo en su antebrazo. La primera respuesta es que se cortó y la segunda respuesta son lágrimas cayendo profusamente desde sus ojos por su cara, sus cicatricez, hasta su blue jean... limpio, un poco manchado con sangre, y ahora con varios círculos más oscuros, probablemente salados y tibios...
Y la tercera respuesta es aceptar mi mano en su hombro y mis palabras neutras. No te juzgo, no me das pena. Cuéntame lo que quieras decir, soy bueno para escuchar.

Y me cuenta de su vida... de las cicatricez que tenía producto del tío abusador, del asalto en la calle, de la cirugia reconstructiva que salio mal y de multiples peleas. Y aclara en algun momento, no soy pato malo.
Y me cuenta hechos de su vida sobre abusos, peleas, pena y rabia. cosas que no conozco de muy cerca, y que para el son parte cotidiana de la vida. Y en la conversación pasa de decirme usted a tu, y se lo agradezco. Me gusta ser persona y no el doctor nada mas.

Y terminada la hora de sutura, se para y se despide de la mano, agradeciendo y agradecido. una cosa es la que se dice y la otra la que se siente...

Y yo pienso en lo que me ha tocado a mi, niño mimado y facilitado en todo, que a veces se queja por tener que trabajar turnos largos. Y recuerdo en cuandos pacientes me han abrazado al despedirse... y recuerdo que ninguno. Y cuántos he querido abrazar... y creo que han sido 4. Y es que no pasa tan seguido, ser tocado por una historia, por una frase o por cualquier cosa...

Belleza en el mundo, la confianza... quien la inspira y quien la otorga.

Saludos

Gonza.

viernes, agosto 10

ni grande ni importante

no quiero hablar de cosas grandes ni importantes en este momento.
No quiero hablar de la musica, ni de dejar pasar el tiempo, di de amor...
y no es que me importa que digan que esta trillado hablar de amor, sólo que ahora estoy cansado, y hay cosas superfluas que llenan mi mente.
Como el hecho de que me cuestione si soy tan buen interno de medicina como me gustaría, o si he seguido el ejemplo de los buenos internos que conocí y me he alejado del modelo de los mediocres.
Es que las comparaciones, se sabe, no tienen mayor sentido. Sí los progresos. Y sé que he porgresado. O'k, no sé mucho más, en verdad diria que sólo un poco mas, pero he aprendido otras cosas.
Pero no quiero hablar de ellas, porque no quiero hablar de cosas grandes ni importantes.

Me gustaría hablar de otro lugar, desde otro lugar. Dónde no hayan grandes tareas ni grandes visiones a futuro. Me gustaría vivir el día a día, el aquí y el ahora sin grandes altibajos... y descansar de un sistema competitivo y, por eso, ridiculo. Y de la gente que no lo encuentra ridículo. Y de la gente que se olvida que no es más que un juego, una pasada, un pasatiempos de un ser en eterna expansión e integración... pero no quiero hablar de cosas grandes ni importantes.

Tal vez podría hablar del almuerzo a las 6 de la tarde, un poco escondido de las locas que tengo por tutoras, o mejor dicho, superiores directas. he ahi algo sin mucha importancia, el arrancarse para almorzar, y la locura agena.... claro está, bordea un juicio, y por eso mejor no digo nada...

Y es que cuando no quiero hablar de cosas grandes ni importantes... hay mucho que decir, y definitivamente es mejor callar....

Como me dijo un profe: uno es dueño de lo que calla, y esclavo de lo que dice.
Pero eso es algo grande e importante.

Besos!

G!