Es como un informativo, siento como estas palabras debo estrujarlas para que salgan de mis dedos, están atascadas, tal vez un poco oxidadas, empolvadas y sin mayor ánimo de vuelo.
Y dice un maestro "pero mi garganta no sabe cantar si mi corazon no alza vuelo".
Claro, he desaparecido un par de veces para reaparecer con el propósito renovado y con la idea de que mi energía es más pura... para seguir creciendo y avanzando. Y que la búsqueda se acerque cada vez mas a ciertas respuestas, que determinen ciertos caminos, que nos lleven a ciertos destinos y nos enseñen ciertas formas de vivir, de pensar, de amar y de perdonar...
Recuerdo que el silencio es mi amigo, un maestro y un guía... pero me he alejado de él, cerrando mis ojos sólo para dormir sin sueños, o abriéndolos para meter cosas en mi mente, estimularla y dejarla andar...
Y, repito hermano, lo más zen que podría hacer es no esperar nada y dejar que todo florezca denuevo.
Gonza dedos oxidados, CityZen
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario