Creo, y pienso que compartes conmigo, que más que avanzar a grandes pasos, es más importante mantener el equilibrio... porque me he dado cuenta que no hay ningun lugar al cual llegar, sino estados en que permanecer... y si tuviera la suficiente práctica en ello, pasaría la mayor parte del tiempo en meditación. En verdad no necesito competir con los que están a mi alrededor, ni hacer más cosas, mejores o más rápidas. Prefiero ser capaz de ver a mis pacientes con la voz tranquila y la sonrisa presente. Y sacársela a ellos... Y por nada del mundo andar apurado... a pesar de que el transantiago de alguna manera te induce a estar apurado, pero llegado el momento tener en cuenta que no es necesario, y con calma se llega igual... sin patear el piso de la micro pa que parta antes, o empujar con fuerza a quien se atraviesa entre la puerta y yo...
Es un buen momento para recordar que somos todos lo mismo, y que sólo hacemos funciones diferentes del todo...
No les parece?
Gonza! cityzen
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