Hace años que he estado esperando el viaje. El viaje que cambiará mi vida, o de una mejor manera, me recordará la manera en que he de vivir el resto de los dias que me quedan.
Y si, podrá leer esto más gente de la que aparece en los post, pero todos ellos saben de alguna manera que estoy buscando algo que aun no encuentro, algo que realmente sea el complemento de lo que quiero vivir en la vida.
Y sé que esta ilusion en la que tengo que vivir, que es el tiempo, se hace corta, y ahora estoy conciente que estoy viviendo eventos que jamás podré repetir... como, por ejemplo, salir al trote desde el quisco hasta la casa del poeta en isla negra. Que si bien, para quien no sabe, puede parecer poco, parecen ser unos 12 kilometros... y para quien no ha corrido mas de 20 minutos en la vida, es un logro motivado por un objetivo: ser coherente y cumplir con lo que creo que debo hacer...
Y tengo miedo... un miedo increible y maravilloso, pero miedo al fin. Y sabemos que el miedo no nos deja avanzar... Y es este miedo que me dice que to me mis cosas y las deje tal cual están, que no me arme de valor y parta en el solitario viaje hacia mi mismo que tengo la oportunidad de emprender...
De una u otra manera, amigo tiago, debo tomar este viaje, y el hecho de no proseguir la conversacion hasta que decida viajar hasta tu habitación octogonal, me dice que el primer paso es conocer una doctrina estructurada y fija que me enseñe las bases para, en algun momento, ir a convivir contigo en la maravilla del valle y de la ducha sin cortina... a pesar de que muero de ganas por estar ahí y que me enseñes, y vivir contigo aunque sean un día la vida que he anhelado desde que tengo noción de vida...
Y noción de que necesito tocar el verde del padre/madre tierra. De sentir el agua del manantial corriendo por mi cuerpo por primera vez, y sentirme realmente vivo... Agua de manantial calentada por el hermano sol, para estar de una u otra manera mejor, mas limpio y mas receptivo.
Por otro lado, ante el miedo que he sentido de emprender este viaje, han aparecido incontables amigos que me han ofrecido su apoyo, su conocimiento, su abrazo, su beso o su cuerpo en compañía y dedicación a que emprenda el viaje... Sí, las señales dicen que me mueva, y es lo que debo hacer, aunque elmiedo intente paralizarme y la mente (que yo no soy eso) me diga que me detenga y que vuelva a pensar...
Necesito, en definitiva y por primera vez, la ayuda de ustedes, mis queridos... Manifiesta, certera y explícita... Casi burda.
Un abrazo,
G!
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1 comentario:
Buena suerte en el Molle
Luz, Paz y Amor para ti
T.M.
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