El día que deje el teatro colegial, mi hogar por 5 años, fue increible y no lo traía a la memoria desde entonces. Y aún estoy agradecido del reconocimiento de mis compañeros y de mi maestro. El cariño de ellos, y es que el teatro está lleno de emocion.
Y la flor, rosa roja cortada hacía poco y entregada por la maca. Mi partner de la familia del volante de la muerte.
Y desde entonces, silencio en las tablas interrumpido brevemente por una experiencia gigante.
Estoy flojo, y no logro transmitir lo que en verdad siento por todo eso.
A mis compañeros de tablas, que probablemente no pasen por acá, les dejo el mayor de los abrazos y un mierda mierda que aún suena en mis oídos, tras el telón negro, con el frío característico del gimnasio y los nervios pre-estreno
G! el padre
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1 comentario:
Todo cambia, todo suele pasar a ser otra cosa, un algo distinto, un algo... un algo...
aún así hay miles de posibilidades para cocrear una realidad y uno elije cual vivir (Para que recrear la misma realidad una y otra vez?)
Y las tablas ahi estan... y no han dejado de estar
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