Hace tiempo que no me pasaba algo así: poder dedicarme exclusivamente a algo que no sea lo de siempre. En algún momento, cuando fui parte activa de un equipo de EJE y se acercaba el fin de semana de EJE, terminaba mi jornada de estudios los viernes en la tarde, y desde ese momento dejaba de ser, preocuparme o hacer cualquier otra cosa. Me volvia un ejista exclusivo por 3 días.
Eso dejó de pasar como hace dos años.
Esta noche ocurre denuevo, pero de otra forma. Mañana tengo que cantar en una misa de matrimonio con dos amigas más, y ahora lo único que importa es eso. Da lo mismo las pruebas de la proxima semana, las deudas que hay que pagar y otros problemas. Lo unico que me importa es que tengo que cumplir con los horarios, tengo que cuidar mi voz y listo. Y, como sabrá el lector constante, mi gran amor platónico es la música, asíq ue estar dedicado a ella por mas o menos 24 horas es muy rico...
Así que en este momento no puedo hablar de otra cosa. Sé que va a sonar increíble, porque hemos ensayado harto y el lugar tiene una acústica exquisita. Y los novios van a estar felices, porque es un aporte a la belleza. Y sé que en más de algún momento, haciendo y viviendo la música, sentiré ese escalofrío que recorre la espalda y la sensación de belleza absoluta, el impulso de no respirar para no espantarlo, para no interrumpir la belleza en su expresión máxima...
Es bueno tener varias cosas que hacer, distintas a la exclusiva medicina, mi amor real.
Saludos a todos los que lean...
Gonzo, músico!
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1 comentario:
¿Y cómo estuvo el canto?
Dicen que las música es una de las formas más hermosas de alabanza a Dios, y en particular creo que en una misa de matrimonio genera un sentimiento muy especial, sobre todo cuando las canciones son elegidas con cariño.
Como no fui dotado de talento musical, disfruto escuchando.
Saludos!
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