viernes, abril 11

desde quillota.

He aca una gran sorpresa...

En un hospital que pense pequeño y aportador de poca experiencia, he aprendido como nunca y me he maravillado de algo en particular....


he visto al niño más feliz del mundo...
y si, yo me imagine que el niño mas feliz del mundo estaría en su casa, jugando y riendo como el típico niño de comercial de seguros de vida....
pero en lugar de eso...

Era un niño de 2 años... con síndrome de down... que solo durante el año pasado estuvo hospitalizado 5 veces... que usa inhaladores a permanencia y ahora habia tenido una neumonia...
bastante tipico hasta entonces... era un niño tranquilo, que no ponia mucha resistencia al examen ni lloraba mas de lo comun.
Hasta que llego su madre... y sonreia, sonreia y sonreia...
más que nadie a quien hubiera visto nunca...
indescriptible, y me di cuenta que...



sí vale la pena.


Saludos!!!

Gonzo, desde quillota